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Castejón del Puente  |
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Cuño de la ermita de Santa María
La Bella.
Aunque siempre se ha conceptuado
como puente de Monzón, ha contado con personalidad
propia. Los peajes, transacciones y paso de los más
variados productos, hicieron de este puente y de la población
de Castejón un lugar del máximo interés
comercial y una aduana calificada como de primera entre
la zona marítima (Cataluña) y la continental
(Aragón). Jaime I en el año de 1220 y posteriormente
en 1226 ratificaba en sendos documentos la entrega de
este puente a los comendadores montisonenses y en el año
1338 el Castellán de Amposta, Sancho de Aragón,
tasaba el paso de mercancías de los transeúntes
“per flumen de Cinqua prope Villam Montissoni per
locum Castillionis Ceboller”.
Fue administrado por las dos Ordenes Militares, que contaron
con una comunidad o cofradía piadosa con sede en
la cabecera del puente “in capite pontis”
donde existió una pequeña capilla que tenía
la misión de atender a los peregrinos y viandantes;
una cofradía, con capellanes, que ejercía
además el apostolado religioso, a la vez que las
reparaciones, conservación, etc. Así es
como, tras cada riada o avenida del Cinca, una nueva restauración
se sucede, mientras que las Ordenes Militares de Templarios
y Sanjuanistas eran quienes cobraban los peajes y leudas,
es decir, los impuestos de tránsito.
Por un documento publicado por F. Castillón Cortada,
conocemos la firma del acuerdo de sostenimiento a partes
iguales de las barcazas que había entre Pueyo y
el puente de Castejón, convenido entre los templarios
y montisonenses en el año 1163 .
Tras unos años de intensa recesión económica
y en compensación al esfuerzo realizado por el
comendador de Monzón en ayuda a Jaime I, este en
el año 1242 le absuelve del pago de 500 sueldos
, y le reafirma la donación de Castillón
Ceboller ( hoy Castejón del Puente) así
como del puente, de los molinos, viñas, barca,
etc
Durante todo el siglo XII fueron frecuentes las avenidas
del Cinca con las consiguientes inundaciones de sus riveras,
causando además daños cuantiosos a los puentes,
barcas e incluso al hospital de peregrinos que bajo la
advocación del Salvador y de Santa María,
estaba instalado junto al puente. Por ello era frecuente
en la capilla recoger de forma continuada limosnas para
la conservación y restauración de dicho
puente y capilla, es por ello, que cuando en el año
1207, el obispo de Lérida, Berenguer de Eril en
previsión de las frecuentes avenidas, agradece
en documento los servicios prestados por el albergue de
“Sancti salvatoris et genitricis in capite ponéis
de castillone” y las limosnas ofrecidas y recogidas
para la conservación.
En memoria de ese albergue y capilla, cuando se cumplen
800 años de este documento, el Ayuntamiento de
Castejón del Puente, recupera con este sello y
con la Spécula de Santa María La Bella,
parte de la tradición Jacobea.
Bizén d’o Río Martinez
C. de las RR.AA. de la Historia y
Bellas y Nobles Artes de San Luis
Cedido por Bizén d'o
Río, 2008. |
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| Actualizado:
6 junio 2010 |
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Último
sello incluido
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Cedido
por los alumnos del IES Jaume Huguet de Catalunya.
Profesora responsable: Montserrat Faba Prats.
Karen Alava, Vanesa Preixens, Jordi Valls,
Jordi Hernandez, Jordi Calavera, Joan Prim,
Maria Salvat, Marina Insa, Marina Muñoz,
Marta Queralt, Elena Nolla, Roser Prats, Nil
Juan, Jordi Linares, Laura Bofarull, Dídac
Amorós, Marc Batalla y Oriol Galofre |
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