San Juan de la Peña Google Maps

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 Camí de Sant Jaume
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Cuño del Monasterio de San Juan de la Peña.
Desvio del Camino tradicional pero de indudable relieve jacobeo, si no al menos templario, dada la profusión de símbolos que allí se encuentran.
Cedido por Juan F. Rodríguez, julio de 2004.

Cuño de la Hospedería de San Juan de la Peña.
Cedido por Guido Haesaert, 1989.

Cuño del Monasterio de San Juan de la Peña.
El 24 de febrero de 1675 un nuevo incendio asola el monasterio. Duró tres días, ardiendo numerosas dependencias; ante este suceso, más el ambiente sombrio, los problemas de humedad y abundantes desprendimientos, se toma la decisión de construir el Monasterio nuevo. Su emplazamiento se eligió en un lugar próximo, el llamado Llano de San Indalecio. En aquellos momentos la abadía estaba sin cubrir, por lo cual se decidió dejarla vacante de sus rentas para que se aplicasen a la construcción del Nuevo Monasterio.Es un conjunto barroco y contaba con claustros, cámara abacial con sus oficinas, 19 cuartos para monjes, la habitación de dorados y ministros, el archivo, el refectorio con la cocina y sus oficinas agregadas, la enfermería, la oficina de botica con habitaciones para médico, boticario y cirujano, los cuartos de hospedería, los graneros y bodegas y la librería. Había también unos jardincillos para el uso de los monjes, una hostelería, un hospital para pobres y peregrinos, así como caballerizas, pajares y leñeros.
La Guerra de la Independencia, la Desamortización, el abandono y el tiempo han hecho que todas estas edificaciones estén hoy día destruidas. La iglesia tiene tres naves y seis capillas laterales. En ella merece la pena destacar su notable portada, enmarcada por dos torres laterales y coronada con frontón triangular. Fue realizada por el escultor pamplonés Pedro Onofre sobre un diseño anterior del pintor Francisco del Plano. Está compuesta por tres estatuas cobijadas en hornacinas. La de San Juan Bautista en la central, a la izquierda la de San Indalecio y a su derecha San Benito. En la actualidad no es posible visitar el interior del Monasterio Nuevo, pero solo contemplar su magnífica portada barroca merece la pena.
En 1889 el monasterio antiguo es declarado Monumento Nacional por sus méritos históricos y artísticos, y en 1920 se concede el título de Real Sitio Nacional.

Cedido por Guido Haesaert, 2001.

 

Actualizado: 16 VI 2008
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