Cuño del monasterio
de Suso.
Con sus arcos mozárabes,
es uno de los más antiguos cercanos al Camino
de Santiago, aunque técnicamente fuera de éste.
Primero fue habitado por ermitaños, hasta que
eventualmente se convirtió en monasterio benedictino.
Allí se encontraron los códices emilianenses,
donde hace mil años se encontraron los primeros
vestigios escritos de nuestra lengua, como aclaraciones
y notas marginales en textos latinos. Cedido por Salvador Miranda,
septiembre de 2003.
Cuño del monasterio de San Millán de Suso. Cedido por Luis Cañas.
Cuño del monasterio de Yuso. Todavía
habitado por Agustinos, posee un rico museo, con valiosas
copias facsímiles de los códices emilianenses. Cedido por Salvador Miranda,
septiembre de 2003.
Cuño del monasterio de Yuso. Todavía
habitado por Agustinos, posee un rico museo, con valiosas
copias facsímiles de los códices emilianenses. Cedido por Guido Haesaert, 1987.
Cuño del monasterio de Yuso. Todavía
habitado por Agustinos, posee un rico museo, con valiosas
copias facsímiles de los códices emilianenses. Cedido por José Félix
Pérez, mayo de 2006.